5.5 EVALUACIÓN

La evaluación es un tipo de investigación que analiza la estructura, el funcionamiento y los resultados de un proyecto, con el fin de proporcionar información de la cual se deriven criterios útiles para la nueva toma de decisiones, en relación con su administración y desarrollo.

La evaluación es esencial para el PEI. Ella garantiza su continuidad y efectividad. Evaluar es dotar de significación a las acciones realizadas. Evaluar un proyecto de la institución es preguntarse permanentemente acerca del significado de lo realizado tanto en términos institucionales, como de cada uno de los actores del proyecto. Es recomendable que la evaluación no se realice en base a un modelo ideal de institución, cada experiencia es única y diferente. Debe evaluarse a todos los agentes educativos:

1. A los alumnos, desde diferentes perspectivas:

a) Biológica.- ¿Cómo es ahora su estado de salud?. ¿En qué medida han mejorado sus capacidades vitales?, etc.

b) Psicológicas.- ¿Cuál es la expresión cualitativa de sus expresiones psicológicas?.

¿Está en concordancia con su edad cronológica, etc. e) Social.- ¿Está integrado en su comunidad educativa?. ¿Vive valores sociales? 

d) Pedagógicos.- • Conocimientos: ¿Qué o cómo ha aprendido?. ¿Cómo aplica esos conocimientos a nuevas situaciones?

Aptitudes.- ¿Qué competencias demuestra?. ¿Qué trabajos puede realizar?

Actitudes.- ¿Cómo es su comportamiento en la comunidad educativa?. ¿Ha mejorado su conducta original?.

2. A los demás agentes educativos:

a) Su participación en las tareas del PEI

b) El cumplimiento de sus responsabilidades

c) Sus iniciativas, esfuerzos y logros, entre otros.

3. A la planificación, ejecución y evaluación del PEI

a) Impacto en la comunidad

b) Congruencia entre realidad y perspectivas del PEI. Reajustes.

 

Sus omisiones, dificultades y logros.

Estas acciones no deben realizarse, sólo en una etapa, al término de un periodo escolar, o del proyecto, sino permanentemente, en el transcurso de las diferentes fases de elaboración y puesta en marcha del proyecto. La evaluación permanente permite ir ajustando las estrategias, modificando las actividades, corrigiendo el desarrollo del proceso, durante el transcurso mismo de la experiencia. Quien evalúa no debe ser solo el directivo institucional sino todos   los sujetos intervinientes en el proyecto. La evaluación participativa permite la interacción y facilita la creatividad.

Dentro de este proceso se modifican actitudes y actuaciones a través de:

Valoraciones de informaciones sobre logros y deficiencias identificadas.

Formulación de estrategias y acciones a implementar

Verificación de nuevos resultados en los procesos de cambio realizados.

Más que las heteroevaluaciones deben implementarse interevaluaciones y las autoevaluaciones individuales y grupales. Más que contemplar las situaciones cuantitativas deben verse lo cualitativo en cada caso.

En las evaluaciones del PEI conviene estar conscientes de que existen patrones de comparación sólo dentro de la misma institución: el punto de partida y el punto en el que se encuentra la institución en el momento en el que se realiza la evaluación, es la única comparación posible. El dispositivo de evaluación del PEI debe ser un dispositivo flexible. Es decir, que el proyecto ideal no existe, el proyecto es por definición perfectible.

El proceso de evaluación debe constituirse en un proceso de Investigación - acción. Hay que crear una verdadera cultura de Evaluación Institucional y de los aprendizajes