5.1.

(Componente de Gestión)

Es un prerrequisito de todo proyecto educativo institucional, para viabilizar su realización. La gestión educativa tiene que atender las realidades del presente con el fin de lograr los objetivos consignados en el PEI. Para lo cual tiene que desarrollar una práctica organizativa democrática y eficiente que promueva una participación responsable de todos los miembros de la comunidad educativa. Consecuentemente el Director o el Rector ya no será un jefe sino un líder armonizador de voluntades.

Un modelo que puede ser útil para la gestión del PEI es el Modelo de Gestión Estratégica que tiene por eje la distinción entre proactividad y reactividad. Esta distinción descansa en la convicción de que el futuro será diferente al pasado, por tanto, intenta imaginar un futuro consensuado a partir del presente, preverlo y planificar las estrategias a seguir para su logro, considerando los cambios posibles a partir de las fuerzas de cambio ya perceptibles hoy.

Existen dos formas de gestión:

Reactiva: en la cual se responde a los problemas y situaciones cuando estos ya han aparecido, y en base a esto se van desarrollando las acciones de la organización.

Proactiva: en la cual se define el propósito de la organización, y en función de éste se planifica hacia el futuro las acciones, previniendo y anticipando los posibles problemas y contingencias.

La gestión estratégica se la aplica tanto en el proceso de construcción del PEI como en su implementación, seguimiento y evaluación.

Factores básicos de la propuesta de gestión:

El clima organizacional o ambiente que se vive en la institución a partir de las relaciones diarias entre sus miembros. Para mejorar este clima es recomendable usar estrategias de motivación, la delegación de funciones, la participación y los trabajos en equipo.

Los procesos de gestión, traducidos en la participación responsable de los agentes  educativos en la selección, desempeño, control y evaluación del personal, el aspecto presupuesta! y la adquisición de materiales.

La organización flexible, adaptable y no adaptable a las mejoras del servicio educativo institucional.

Un buen Proyecto Educativo Institucional es la mejor carta de presentación de una comunidad educativa que trabaja en equipo

Las relaciones con la comunidad a través del trabajo coordinado con los padres de familia, convenios con otras organizaciones y la promoción educativa comunal.

Al formular la propuesta de gestión es necesario analizar el diagnóstico para establecer una relación entre la propuesta y las necesidades reales o demandas sociales ya consignadas en él, tratando de armonizar con los factores antedichos.

El PEI será más exitoso cuando haya  participación y compromiso de la comunidad educativa. El potencial más valioso para el efecto es el ser humano. El diagnóstico puede ser que nos indique muchas acciones por realizar, pero no se puede hacer todo al mismo tiempo, hay la necesidad de racionalizarlos en atención a los recursos potenciales disponibles y/o gestionables.

Dentro de la propuesta de gestión debe merecer especial importancia el clima institucional, las actitudes, creencias, prácticas, valores y motivaciones que cada uno tiene y se expresen en las relaciones interpersonales, en cuanto educan. El buen clima institucional evita que en las instituciones cada uno haga lo suyo y solo lo mínimo para cumplir sus responsabilidades. Todos deben tener claridad sobre modelos de eficiencia y calidad.

La primera propuesta de gestión en toda institución educativa debe ser la innovación del ejercicio del cargo de Director o Rector, a fin de posibilitar logros exitosos del PEI. Deben dejar sus criterios tradicionales y optar por una nueva, de liderazgo:

De visión a corto plazo.

Orientado a la  misión.

Control del personal.

Asignar responsabilidades.

Acepta el statu quo.

Orienta al mantenimiento.

Centrado en reparar.

Imitar.

Por una perspectiva a largo plazo.

Orientado a la misión y visión.

Incentivar al personal para el trabajo por compromiso.

Compartir responsabilidades.

Reta al statu quo actual.

Orienta  hacia el desarrollo.

Centrado en prevenir corregir.

Se orienta a la originalidad.

El buen clima organizacional evita que en las instituciones cada uno haga lo suyo y solo lo mínimo para cumplir sus responsabilidades