MARCO METODOLÓGICO

Para poder aprovechar las orientaciones metodológicas en todo su potencial, resulta necesario detenernos previamente a reflexionar sobre  algunas características generales de todo proceso de evaluación.  Se trata de recortar y definir en términos concretos qué características positivas deberá poseer un proceso correcto de evaluación

Para que  la evaluación sea realmente  formativa, en el sentido de ser vehículo  para el aprendizaje y el mejoramiento debe cumplir con algunos  requisitos Nydia Elola (20004) plantea que estos requisitos son básicamente los siguientes: ser manifiesta, confidencial, negociada, con resultados compartidos y tender siempre a la autoevaluación. Se desarrollará brevemente cada una de estas características.

SER MANIFIESTA. Implica ser públicos y reconocidos por todos los involucrados. Emprender un proceso de evaluación en forma oculta, no sería ético, justo ni formativo para el alumno ya que no podrá acceder a los resultados, ni entender las decisiones que se tomen a partir de la información recogida. En consecuencia, tampoco aprenderá de sus errores ni estará en condiciones de mejorar. Hay quienes piensan que si los alumnos evaluados no saben que se los está evaluando, actuarán con mayor espontaneidad. Esto no es necesariamente cierto, pero aún si lo fuera, y tratándose de la evaluación de los aprendizajes no respeta los requerimientos morales de transparencia y honestidad que deben tener las acciones docentes.

La información recogida en un proceso de evaluación debe ser confidencial en el sentido de que no debe difundirse en ámbitos ajenos a los grupos que están involucrados. Es información que pertenece a quienes están involucrados, por lo tanto no corresponde que sea comunicada a quienes no participan del proceso de enseñanza y aprendizaje que se está evaluando.

El carácter negociado de la evaluación Significa que tanto el docente como el alumno saben las razones que guían el proceso de evaluación y participan activamente en las acciones de dicho proceso. Por ejemplo, si se tratara de una evaluación sumativa5 de los aprendizajes de los alumnos en el área de matemática en la que utilizó como instrumento una prueba escrita con ejercicios y problemas, respetar el carácter de negociación implica dejar en claro lo siguiente: a) el porqué se pide que realicen esa prueba y b) qué cuestiones están en juego en ese proceso (verificar grado de aprendizajes, promoción al año siguiente, etc).

Los resultados de todo proceso de evaluación deben compartirse, básicamente con los más implicados, los alumnos cuyos aprendizajes se están evaluando. Además, en el caso de las instituciones de Educación Básica y de Bachillerato, resulta necesario comunicar estos resultados a otras personas de la comunidad escolar también involucradas, por ejemplo padres y autoridades de la Institución. De esta manera, la información que resulta del proceso de evaluación sirve para entender la situación y poder mejorar y corregir los aspectos débiles.

Por último, la evaluación siempre debe tender a convertirse en autoevaluación. Es decir, debe enseñar a evaluar las propias acciones, trabajos, ideas. Esta afirmación exige un desarrollo mayor que el que podemos brindarle en este trabajo, pero vale una breve mención a los fines de la educación. Se parte de la idea de que "ser educado" implica entre otras cosas saber comprender los propios procesos de aprendizaje y pensamiento, disponer de estrategias para mejorarlo y aplicarlas adecuadamente. La autoevaluación, considera justamente estos tres aspectos, comprender el aprendizaje propio, generar y utilizar estrategias para mejorarlo. En síntesis, es deseable que nuestros alumnos sean capaces de identificar sus fortalezas y debilidades, sepan cómo mejorar y se comprometan con sus aprendizajes, lo que a su vez implica saber evaluarlos.

Si retomamos la idea de que la evaluación tiene que ser formativa, en el sentido de ser vehículo para el aprendizaje y la mejora (Elola)6 , todo el proceso debe estar dirigido a este fin. Es decir, todas las acciones durante el desarrollo de la evaluación deben tener este matiz, esta funcionalidad y esta misma dirección. Además de responder a las características antes enunciadas, la evaluación debe ser organizada mediante un proceso sistemático y sístémico que considere todos los elementos y que permita tener una visión más objetiva del proceso evaluado, sea este el rendimiento del alumno, las estrategias de enseñanza, un proyecto de integración de áreas u otro aspecto involucrado en la enseñanza.

Comentaremos brevemente a qué refiere la idea de sistemático y sistémico. Si el proceso de evaluación, es sistemático, cada una de sus fases debe guardar coherencia y correspondencia entre sí. Se asume que la evaluación como parte de la enseñanza, constituye un proceso integral, complejo en el que cada una de las decisiones y aspectos mantienen relaciones entre sí en función de cumplir con las finalidades propuestas. Conviene presentar un ejemplo para clarificar el sentido de las ideas precedentes. Un maestro decide evaluar, por caso, la comprensión sobre un tema de historia a través de los resúmenes realizados por alumnos del último año de la Educación Básica. Todas las decisiones que se tomen: qué grado de complejidad debe tener el tema a comprender, qué aspectos del resumen se van a considerar para analizar la comprensión, qué tipo de estrategia se usará para presentar los resultados a los alumnos, estarán vinculadas entre sí para de posibilitar que la evaluación aporte información retroalimentadora para el mejoramiento.7

Respecto a la segunda propiedad, si el proceso de evaluación es sistémico. debe considerar la mayor parte de variables y factores que den referencia del hecho que se evaluará. Raveia (2000, pág. 52) plantea que los diferentes factores que afectan el aprendizaje están íntimamente relacionados con los contextos nacionales, en función del tipo de escuela y el tipo de población a la que atiende, es por ello que tiene sentido realizar esfuerzos para acumular conocimientos sobre todos los factores que están asociados con los aprendizajes de los niños. Esto significa, ampliar la perspectiva y la mirada y evaluar todos los aspectos involucrados en el aprendizaje escolar: individuales, grupales, institucionales, de la comunidad más cercana (el barrio, el pueblo) y más amplia (la región, el país).

Antes de concluir es necesario realizar un último comentario sobre los aspectos metodológicos del proceso de evaluación. Casanova plantea que el momento de abordar y decidir sobre la metodología evaluadora es crucial, "ya que su elección permitirá o impedirá la llegada a la meta... " En este sentido, la autora agrega que es sumamente importante la metodología que se elija, es decir el camino que se transitará. Y concluye: "...antes de empezar es preciso definir y delimitar bien los pasos que Se vayan a dar, previendo las tareas necesarias para llevarlos a cabo." (1995, Pag. 123)

Antes de comenzar a trabajar el modelo de evaluación propuesto, conviene realizar algunos comentarios sobre la idea de subjetividad del docente, se puede afirmar que aún proponiéndoselo con esmero, el docente no podrá desligarse de sus propias creencias, valores, y sentimientos, lo cual no implica que sus acciones sean, menos válidas por ser "subjetivas". Por el contrario, al igual que el científico social, el evaluador reconoce la subjetividad y la somete a consideración. Es decir, se parte del reconocimiento de que el evaluador decide cómo evaluar y que en estas decisiones está presente todo su persona. Por eso deberá tomar las decisiones de manera consciente y reflexionada.

Para concretar la evaluación de los procesos de enseñanza-aprendizaje, el modelo metodológico seleccionado debe conducir todas las decisiones y acciones. De todas formas, esto no significa que sea inflexible, ya que siempre estará sujeto a cambios y modificaciones en función de los requerimientos y necesidades de lo que se va a evaluar.

ACTIVIDADES:

I. ¿Está usted de acuerdo con el comentario de la estudiante de docencia, respecto de la necesidad de orientaciones metodológicas para emprender procesos de evaluación en el aula? Si /No ¿Por Qué?

II. Lea el siguiente comentario y responda:

"Para algunos teóricos de la educación, el profesor es visto esencialmente como un técnico. Su labor consiste en "bajar a la práctica", de manera ordenada y simplificada las indicaciones y prescripciones elaboradas por los técnicos"

¿Qué grado de importancia tendrán para ese profesor las indicaciones metodológicas? Fundamente su respuesta.

¿Cuál es el nivel de relevancia que se le atribuye al método en este trabajo? Describa la postura en detalle

III. Seleccione las dos características de la evaluación que le resulten más importantes para su tarea diaria. Justifique su respuesta.

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