La orientación geográfica

La situación de cada ser humano en el desempeño de sus actividades es cualificada por resultados. Uno de los aspectos más importantes para lograr éxito y un buen desarrollo de destrezas para cumplir con objetivos, es la correcta ubicación en el "entorno ", capacidad muy desarrollada en algunos seres humanos, mientras que otros no han logrado esta caracterización. Se podría afirmar que, en la etapa de aprendizaje, algunos no conocieron ni desarrollaron en forma efectiva esta condición humana. Con esta reflexión requerimos de usted que analice muy profundamente el contenido que se presenta en esta unidad, así como el desarrollo de las numerosas actividades que le dejamos a su libertad para que escoja las más adecuadas.

Antes de dirigimos a un lugar lo primero que necesitamos es orientarnos, es decir, saber en qué dirección o rumbo se encuentra el sitio que buscamos: después debemos conocer su situación exacta, es decir, determinar su posición.

El conocimiento de cómo se determina la posición de un lugar es útil a cualquier persona culta, pero resulta imprescindible para el viajero o el navegante.

Orientarse quiere decir buscar el oriente. En su origen latino, orientarse significa "naciente", esto se debe a que cada día, al amanecer, el sol parece levantarse por el punto del horizonte que llamamos este y cada tarde lo vemos ocultarse por el occidente u oeste; aunque sabemos que es la Tierra, que al girar, de oeste a este, produce esa impresión.

Orientarse es indicar las direcciones en el horizonte, es decir, identificar desde el punto en que nos encontremos, sea el aula, el patio o un mapa, el lugar en que están los puntos cardinales.