Unidad II 2/19

Noción de tiempo y su formación en las primeras etapas del niño.

Secuencia en el desarrollo de la habilidad de ubicación en el espacio.

Por lo general, el niño se ve enfrentado a un mapa sin saber previamente ubicarse en el espacio. Por lo tanto, es de vital importancia enseñar al niño a ubicarse en su medio para que luego pueda representar ese medio y, finalmente, ubicar el espacio geográfico en las diversas representaciones.

Para el desarrollo de la ubicación en el espacio y su representación, se sugiere la siguiente secuencia:

1. Enseñar al niño a ubicarse dentro del medio inmediato del cual forma parte, tomando como centro su propio cuerpo y manejar las posiciones de:  arriba, abajo, adelante, atrás, izquierda, derecha.

2. Ubicar los elementos de este medio

independientemente de su entidad corporal y de la posición relativa entre ellos, utilizando las nociones de: arriba de, debajo de, al frente de, atrás de, a la izquierda de, a la derecha de, cerca de, lejos de, dentro de, fuera de.

3. Enseñar y ubicar los puntos cardinales en el medio, asociados con la salida y puesta del sol, la sala de clases, escuela, casa y barrio.

El grado de ubicación se va ampliando progresivamente a distancias mayores con posiciones determinadas y relativas como son los puntos cardinales (norte, sur, este y oeste), el niño en forma personal se empieza a orientar geográficamente con los puntos cardinales, para lo cual parte de la dirección por donde sale el sol (este) y por donde se pone (oeste). Esta actividad realizada por los propios alumnos a través de la observación directa les permite ubicar la sala de clases, la escuela, su casa y su barrio en relación con los puntos cardinales. Es importante esta ejercitación para la orientación personal y de los elementos relacionados con su mundo.

Es conveniente apoyar esta ejercitación utilizándola mediante el empleo de mesas de arena, láminas.

4. La representación del medio inmediato y sus elementos en planos, croquis o maquetas sencillas reemplazando los objetos reales por objetos más pequeños, símbolos o signos, constituye otra forma de ejercitación.

5. Iniciar la comprensión de la escala.

Esto se realiza al mantener entre los objetos representados la proporción del tamaño real; por ejemplo: si se representa la casa será más pequeña que la escuela.

6. Los alumnos en estas condiciones podrán confeccionar planos sencillos de su medio inmediato, en que apliquen: los puntos cardinales, las proporciones (escala) y algunos símbolos (leyenda) para lo cual se sugieren los siguientes pasos:

- Construir un croquis del medio inmediato con su ubicación geográfica.

- Construir otro croquis del mismo medio reemplazando cada elemento del croquis anterior por un símbolo elegido: ej.: la escuela por un cuadrado, la iglesia por una cruz, el río por una línea, etc.

En este momento, los alumnos inician sus primeros pasos hacia la comprensión de la simbología; comprenderán que en el plano cada objeto real ha sido representado por un símbolo.

Escribir al lado del plano la leyenda, es decir, hacer una lista con los símbolos utilizados y colocar al lado de cada uno el nombre del elemento real que representan.

7. Ubicar el plano geográfico, es decir, colocarlo en forma que el norte quede en la parte superior y el sur, hacia abajo. Conviene tener presente e indicar a los alumnos que no hagan sinónimos de norte con arriba y el sur con abajo.

- Construir un plano de su medio in mediato geográficamente orientado y con leyenda. Con esta actividad bien lograda, los alumnos serán capaces en seguida de leer otro plano de un medio no conocido.

Logrando los niveles o pasos hasta aquí señalados, se considera que los alumnos están preparados para el paso siguiente.

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8. Conocer e interpretar el globo terráqueo.Es necesario mostrarlo como la representación más aproximada de la Tierra en cuanto a su forma y las partes que la constituyen. Frente a un globo terráqueo, el alumno podrá conocer, observar, descubrir, comparar y relacionar diferentes elementos geográficos.

  En primer lugar, pueden conocer los símbolos de color para representar las partes que constituyen nuestro planeta: las aguas en tonalidades de color azul y la tierra en color café, amarillo y verde (según su mayor o menor altura).

Con este aprendizaje los alumnos deben reconocer y aplicar términos y simbologías geográficas referentes a: océanos, mares, ríos, continentes, islas, archipiélagos, istmos valles, montañas, países, ciudades, etc.

Es importante que tomen contacto con el globo terráqueo, para comprender mejor, los movimientos de rotación y traslación que aprenderán en el futuro.

Presentar el mapa físico. Hacia fines de cuarto año, y siempre que hayan logrado satisfactoriamente los niveles mencionados con respecto al globo terráqueo es posible iniciar este trabajo. Primero se recomienda relacionar el planisferio, con el globo terráqueo, mostrando las ventajas y desventajas de ambos. En él, los alumnos podrán ubicar los puntos cardinales, leer símbolos en color y establecer las representaciones de elementos geográficos.

Luego se podrá presentar un mapa físico del continente americano, cuidando en lo posible que lo visualicen al lado del planisferio, de manera que reconozcan que se trata de una parte de la Tierra. Una vez que han logrado leerlo, estarán en condiciones de observar un mapa físico de Ecuador, junto a los dos mapas anteriores y al globo terráqueo.

Se sugiere ejercitar en cada mapa la lectura de la simbología, la ubicación de los puntos cardinales y de algunos elementos geográficos.