Resumen

Unidad II 18/19  

Tomar conciencia de la duración y de la velocidad

Una vez más el niño debe pasar de su punto de referencia subjetivo, ligado a su existencia, a la ubicación de los hechos referidos a situaciones familiares y después a sociales: aquel acontecimiento tuvo lugar "el año que nació tu hermanito". Finalmente, debe llegar a ubicar los acontecimientos, no tan solo con relación a su presente, sino en razón de su fecha.

La noción de duración debe desarrollarse vinculada con la medición del tiempo:

duración de un hora de clases comparada con la del recreo. Duración de una semana, de un mes, etc. Se trata de ayudar a los alumnos a pasar de la mera aprehensión de duración subjetiva, al discernimiento de la duración objetiva de acontecimientos y hechos.

Las narraciones históricas pueden servir de punto de partida para un estudio comparado de nuestra propia época (comparación de vestimenta, medio de vida, etc.), con el fin que los niños aprecien el pasado y perciban el cambio histórico. Es importante que el profesor trabaje con líneas temporales para que el niño pueda concretar la noción de duración.

En relación con la velocidad es importante que comprendan la relatividad de éstas. Pedro camina más rápido que la tortuga del jardín, pero ésta es más veloz que el caracol. Un mismo objeto es rápido y lento a la vez, desde luego con rela­ción a diferentes puntos de referencia de velocidades. La experiencia de esa diversidad llevará a la noción de velocidad objetiva, es decir, a la relación entre una determinada distancia y el tiempo necesario para recorrerla.