Unidad II 16/19

A continuación se presentan algunas alternativas sobre "tiempo " y su aprehendizaje por parte de los niños. Lea y explique el porque de cada uno de los indicadores temporales.

Tomar conciencia de la orientación en el tiempo

En el niño la experiencia del tiempo es primeramente experiencia del ritmo y de la sucesión de hechos. Luego lentamente va tomando conciencia de la orientación del tiempo. El tiempo ya no está estructurado según la repetición de sus acontecimientos, o sea, de sus ritmos, sino según la situación de esos acontecimientos en el orden sucesivo de las cosas.

Se debe tratar de ayudar al niño a pasar de la mera consideración de sí mismo,

como punto de referencia temporal, a la de otros acontecimientos que lo rodean sin tener siempre una relación precisa con él (descentración).

En un principio, las nociones de "antes", "después", "ahora", etc., solo tienen sentido con relación al niño mismo. Para él, "después" indica el momento que seguirá por ejemplo, a su salida de la escuela o de sus vacaciones de invierno, o a la cosecha de papas en el campo de sus padres, etc.

Asimismo, el presente del niño está muy ligado a los acontecimientos de su vida. Ese presente es el de su acción de levantarse por la mañana, de sus preocupaciones alimentarias, sus temores, sus alegrías, etc.

A partir del momento (cerca de los nueve años), en que el niño no se considera más como el único punto de referencia temporal posible, se le puede llevar a pensar en el presente, el pasado y el futuro.

Es necesaria su comprensión sobre la estrecha relación entre presente, pasado y futuro, así como sobre la referencia externa a él de estas categorías.