Unidad II 12/19  

CONCEPTO DE TIEMPO SUS CATEGORÍAS PRINCIPALES.

LA  NOCIÓN DE TIEMPO EN EL NIÑO.

La aprehensión del tiempo por parte del niño al ingresar a la escuela

Producto de algunas de las características psicológicas del niño en sus primeros años escolares (6 a 9 años), tales como el egocentrismo y el sincretismo, la noción de tiempo se presenta muy confusa. El niño no está en posibilidad aún de comprender la temporalidad histórica como tampoco de ordenar cronológicamente los hechos de su propia vida.

El problema del desarrollo de la noción de tiempo ha sido en general poco estudiado por psicólogos o educadores. Es Jean Piaget, una vez más, quien ha hecho los mayores aportes al respecto. Por tal razón, los planteamientos que se presentan en este material, en gran parte le pertenecen. Según Piaget, al niño le es muy difícil pensar que el mundo existía antes que él. La extensión del tiempo se confunde con la extensión de su propia existencia. Por otra parte, la idea de un mundo que continúa más allá de la propia vida le es completamente inaccesible. Esta noción sólo se adquiere cuando es adulto.

Nociones tales como "antes", "después", solo se forman a través de numerosas experiencias y éstas deben darse en relación con la propia vida del niño: "antes de ir a la escuela", "después de mi cumpleaños", son formas de iniciar a nuestros pequeños alumnos en la aprehensión del tiempo.

El egocentrismo reflejado en lo anterior se expresa también cuando se trata de establecer duraciones. Los puntos de referencia que permiten al niño percibir el tiempo son hitos primeramente de índole personal. Los puntos de referencia aparecen con el reconocimiento de los hechos en relación a su fecha. Su adquisición es muy posterior y es indispensable para ello un desarrollo adecuado por parte de la escuela.

El sincretismo es una de las características de la forma de percibir que tiene el niño en esta labor y le impide discernir entre las diferentes categorías o dimensiones del tiempo, tales como la orientación en el tiempo, la posición relativa de los momentos entre sí, la duración, la velocidad, la medición de tiempo. La mente del niño no tiene aún la organización que le permita aprehender estas diferentes categorías temporales y, en consecuencia, es necesario crear situaciones de aprendizaje en que los niños tengan experiencias personales conducentes a una adecuada comprensión de las categorías del tiempo.

Para que esto ocurra, como ya se ha dicho, debe recurrirse a la experiencia personal del niño. Así podrá percatarse con facilidad, por ejemplo de la duración si se le da oportunidad reiterada de vivirla y percibirla.