Unidad I (10/12)

AYUDAR AL NIÑO A TOMAR CONCIENCIA DE LA DELIMITACIÓN DEL OBJETO EN EL ESPACIO.

El niño en sus primeros años percibe todo; no sabe delimitar los componentes de lo que le rodea o se presenta a su vista, los detalles se le escapan todavía. Ese sincretismo debe superarse, es conveniente ayudarle a tomar conciencia de las categorías que usa todos los días, aunque no lo haga en forma sistemática ni con discernimiento.

Referidas al objeto en el espacio, estas categorías son: interioridad, exterioridad y delimitación. Para percibir un objeto, es imprescindible distinguir lo que es (su interior, lo que comprende), de lo que no es (su exterior, lo que excluye).

Por ejemplo, ante un paisaje visto desde la cumbre de una colina o a través de una fotografía, el profesor pondrá a los alumnos a que reconozcan el pueblo. ¿Qué tendrán que descubrir? El pueblo: sus casas, el campanario, las calles, etc. Entre todo lo que no es, que está fuera de él: los campos, el camino, la montaña, las parcelas vecinas, etc. El hecho de hacer esta separación lleva a la delimitación precisa del objeto que en este caso es el pueblo.

 La aprehensión de estas categorías del objeto en el espacio se puede realizar en el mismo sentido de las direcciones que ya vimos en la orientación del espacio: descentración y extensión del espacio.

En el sentido de la descentración.

Es necesario que el niño supere la etapa de egocentrismo para que pueda distinguir las partes de un todo indiferenciado por él;, además hay que ayudarlo a comprender que los contornos de los objetos no siempre van unidos a sus preocupaciones o intereses del momento. Por ejemplo una ramita puede utilizarse como una pistola de cowboy. La acción pedagógica no eliminará esa tendencia sino que llevará al niño a tener experiencias de otras posibilidades de uso del objeto.

En el sentido de la extensión

Será ampliar las categorías que descubrimos: Su extensión en la interioridad será ahondar en el análisis del objeto delimitado. En el caso del ejemplo anterior, interioridad, exterioridad y delimitación. observación del pueblo, fue necesario distinguir lo que no le pertenece, o sea, delimitarlo. Seguir en la observación será reconocer más detalles como: calles, plazas, edificios, casas; es decir, mejorar el objeto. En la labor pedagógica al extender la delimitación se ayuda al niño a aprehender espacios cada vez más amplios, haciéndolo pasar del espacio vivido inmediato: casa, escuela, calle, a espacios que solo puede descubrir por planos, mapas, fotografías, películas.