Unidad I (8/12) 


Ayudar al niño a tomar conciencia de la orientación del espacio.

El espacio con relación a uno mismo está centrado y en ese centro se puede conocer distintas partes que llevan a las categorías de orientación en el espacio. Estas categorías son lateralidad, profundidad y anterioridad. Para poder aprehenderlas es necesario hacerlo en dos direcciones: en el sentido de descentración y de la extensión.

En el sentido de la descentración hay que llevar al niño poco a poco de la percepción de su cuerpo o de los objetos ubicados en relación a su propio cuerpo a la percepción de los objetos exteriores, independientemente de sí mismo y de su ubicación.

Es conveniente realizar la descentración mediante:

El paso desde la captación de los objetos con relación a uno mismo hasta la captación del espacio ocupado por el objeto exterior.

El paso desde la captación de los objetos con relación con uno mismo, hasta la captación de la posición de los objetos con relación a otros objetos.

El paso desde la captación de la posición de los objetos con relación a uno mismo, hasta la comprensión del movimiento de los objetos con relación a un punto de referencia objetivo.

En el sentido de la extensión. Dijimos anteriormente que el niño vive el espacio antes de llegar a la percepción del espacio, y es así como las nociones de izquierda y derecha, arriba, abajo, adelante y atrás primero las vive por su cuerpo en movimiento, en sus saltos, carreras, etc. La de arriba es solo lo que alcanza saltando, el objeto es vivido esta allí presente, cercano siempre. El objeto lejano no está a su alcance, por lo tanto, nos corresponde ayudarle a ir hacia él, que no solo viva las categorías del espacio sino que las perciba, y este paso le permitirá extender el objeto de aquí al objeto de allá.

En la práctica esto se traduce en que ahora el espacio que comprende ya no es solo el inmediato de su casa o sala de clases, sino también el espacio de su barrio, de su pueblo y más adelante será el espacio de la ciudad, de la región y hasta el país.

Por haber aprehendido el espacio según las categorías de arriba-abajo, adelante-atrás, etc. llegará con mayor facilidad a captar las nociones más elaboradas de los puntos cardinales. Habiendo creado en sí mismo hábitos de pensar según las categorías de lo vivido, será capaz de proceder, en otro nivel, al análisis del espacio según las orientaciones norte-sur y este-oeste.