Unidad I (6/12) 


Cómo enseñar al niño a ubicarse y a ubicar los objetos en el espacio.

Hemos visto que el sincretismo de la percepción del niño no le permite distinguir las categorías esenciales. Por lo tanto, lo primero que hay que hacer es ayudar al niño a aprehender un espacio independiente de él, a separar los objetos exteriores del espacio que ocupan, y por lo tanto la labor pedagógica estará encaminada a estructurarle el espacio, es decir a trabajar las nociones de "cerca de", "bajo", "detrás de", etc. Mientras no asimile esto, no podrá ubicarse a sí mismo, ni a los objetos exteriores de una manera objetiva.

La segunda dirección hacia la cual debe dirigirse la labor pedagógica, es la extensión del espacio, hay que situar al niño y a los objetos en espacios cada vez más amplios. Teniendo en cuenta la educación psíquica del niño, se le debe ayudar a extender ese espacio de manera que pueda desplazarse en él y conocer espacios cada vez mayores; después de la sala de clases, será la calle, el barrio, el pueblo, la región, el país, el continente, el globo terráqueo, etc.

La comprensión de la estructuración y de la extensión del espacio por parte del niño se debe realizar a través de ciertas fases para ayudar al niño a tomar conciencia de la orientación del espacio en general y la del ocupado por su cuerpo, la delimitación del objeto en el espacio, las posiciones relativas de los objetos en el espacio y los intervalos; así como penetrar en el mundo de la medida y la esquematización del espacio.