Unidad I (5/12) 


Etapas en las formas de aprehensión del espacio en el niño

El niño en su evolución pasa por tres etapas fundamentales: la etapa de lo vivido, de lo percibido y de lo concebido

  La etapa del espacio vivido.

El espacio vivido es el espacio físico con el cual se halla en contacto biológico; el niño vive el espacio a través del movimiento, recorriendo el espacio de su cuarto, del patio del recreo; empieza a darse cuenta de la diferencia entre las distancias que lo separan de los objetos, yendo a buscarlos. El niño de los jardines infantiles y de los primeros cursos de básica vive su espacio por medio de la locomoción.

*

La etapa del espacio percibido.

 

*

 

 

 

 

En esta etapa el niño percibe el espacio sin tener que experimentarlo biológicamente. Empieza a desarrollar lo que los psicólogos llaman "la distancia del niño" con relación al espacio, es decir, el niño retrocede ante su objeto para  conocerlo mejor y en la edad de la educación básica aborda la distinción de las distancias al observar lo que hay a su derecha o izquierda, así en un paisaje o una fotografía puede precisar la posición de los objetos por la mera observación.

Es la etapa que descubre el "allá"; y coadyuva en la acción pedagógica porque puede aprehender el espacio, mediante la observación.

El progreso va en aumento porque vive el niño el camino de la geografía en cuanto a ciencia de paisajes. Esto hace posible ir mas allá del descubrimiento del espacio de la sala de clases o de la calle para aprender el de las colinas cercanas a la escuela, del panorama que lo rodea, de la fotografía aérea de la región, etc.

La etapa del espacio concebido

Hacia los once o doce años el niño podrá comprender el espacio concebido, es decir, el espacio matemático, el espacio abstracto que incluye contenidos y un conjunto de relaciones.

Así, al ir pasando del espacio vivido, al percibido y finalmente al concebido, hay una evolución desde la captación del movimiento en el espacio hacia un conocimiento mediante los sentidos fundamentalmente la visión, y más tarde, a un conocimiento de los cuerpos.

*

Estamos presenciando la manifestación de la gran ley mental, de la experiencia, a la reflexión. Es importante respetar este proceso en el niño, con nuestra acción pedagógica, representar esa ley.